lunes, 31 de octubre de 2011

Capitulo 11

Muchas veces me gustaría vivir en un mundo de fantasía, donde hay príncipes, dragones que escupen fuego, seres imaginarios, castillos gigantes, y yo ser la princesa. Tener un vestido echo a medida, de color de rosa largo y de palabra de honor. Con unos zapatitos de cristal con 15 cm de alto, lo nunca visto, todo imaginario. Donde un príncipe con un traje azul con encajes blancos y una espada, venga a salvarme del malvado dragón que quiere matarme. Que esté secuestrada en la cima de la torre más alta del mundo. En un lugar que nadie a visto, o tal vez sí. Que no tenga comida, ni agua ni un lugar para dormir. Pero sé que mi príncipe azul, esta viniendo a salvarme, que algún día me encontrara, que matará por fin al enano que me secuestra y su malvado dragón. Y si algún día llega, que ese príncipe no me deje nunca ser secuestrada otra vez por el enano y su dragón.

Andrea está leyendo las páginas de su diario, acaba de llegar de la casa de Enrico, le ha traído en coche.
Sigue leyendo su diario.

No se trata de ir por la vida con una sonrisa de oreja a oreja para demostrar que soy feliz.  Se trata de reír sin darme cuenta, de soñar despierta y no acordarme después, de jugar con fuego, quemarme, y aún así reír, porque es lo único que puedo hacer, esa sonrisa que se convierte en carcajada en menos de un segundo, y que más tarde llegará a formar parte de esos momento irrepetibles que componen mi felicidad.

Andrea pasa una página, es cuando corto con Karl. Lo lee muy atenta.

Eres un gilipollas. Eres un malvado inútil, solo sabes hacer daño, eres un parásito que vives la vida pensando que es una guerra. Como esos que dicen ''cuantos más amigos, más honor''. Pero, ¿sabes una cosa? Para hacerse un enemigo no se necesita nada. Mejor dicho, hasta es fácil... Basta con ser un lelo, como tú. En cambio, el verdadero honor estriba en saber hacerse un amigo. Tienes que querer, ser querido, currártelo, ser leal, ser amado... y eso es mucho más difícil, más trabajoso. Pero también más hermoso.

Andrea se queda muy sorprendida, recuerda esos momento de ternura, esos momentos de felicidad, esos momentos que no quería que se acabaran nunca, esos momentos en los que decía <<Haces que lo imposible sea posible>> Ese momento de arrepentimiento cuando me besé con su mejor amigo. Esos recuerdos cuando me pegó, cuando no quería saber nada más de él. Cuando recuerda esos momentos llora, llora tal vez de tristeza por haber dejado la relación, o tal vez de felicidad, por esos momentos pasados y por estar con Enrico. No pensando en nadie más, lo quiere, le da todo lo que necesita; felicidad.

Laura esta leyendo el mensaje que le acaba de enviar Franccisco.
''Los celos conservan el amor, igual que las cenizas guardan el fuego. PD: Te quiero''
Cuando quedaron hablaron de muchas cosas, de lo felices que son, de lo mucho que se quieren, y que no lo volverán a dejar a no ser que a alguien le pase algo, y que mejor que no ocurra así.
Tomaron un helado, lo compartían como una pareja normal, como si nunca hubiese ocurrido algo.
Ella le contó lo mal que lo ha estado pasando estos días, él igual. No podían vivir el uno sin el otro.
Se tiraron largo tiempo hablando, del tiempo, del color que hacia, de lo que iban a hacer después.
Ella se saco del bolso un anillo. Y le dijo.
-Mira en este anillo pone ''For'' y en este otro pone ''Ever''. Elige el que más te guste.
Él eligió ''for'' por lo cual ella se quedo con ''ever''.
-Para cada vez que lo veas te acuerdes de estos momentos juntos y de mí.
Es de plata, grabado con una caligrafía a máquina. No le ha costado ni muy caro ni muy barato. Se decidió por ese porque cuando empezaron a salir le regaló un collar de plata más o menos como este que ponía grabado ''For ever''. Y que mejor regalo que un anillo que ponga lo mismo que hace tres meses y medio, y que lo puedan llevar los dos.

''Cada beso, cada caricia, es una montaña rusa de emociones que fluyen por mí''



No hay comentarios:

Publicar un comentario